PRÓLOGO
Mi
nombre es Isabella , tengo 18 años, nos encontramos a dia vivo en España, en un mundo donde casi todo el
mundo está muerto, y todo ello gracias a una enfermedad, que se propaga tan
rápido, que apenas nos dimos cuenta de lo que ocurría, ésta ya se había
propagado por toda Europa, y con ella se había llevado a la tumba a más 2
millones de personas en apenas 2 semanas.
Fue la noche del 15 de agosto, 2 semanas antes de mi decimo séptimo cumpleaños
cuando todo comenzó, cuando nos empezamos a dar cuenta de lo que se avecinaba ,
y cuando todo lo que yo conocía, cambió.
CAPÍTULO I
15 de agosto – 22:30
Estoy
nerviosa, dentro de dos horas voy a besar a Angelo, llevo coladito por él desde
tercero de la ESO, cuando llegó nuevo al instituto desde Florencia. El primer
momento en que le vi entrar por la puerta de clase, supe que era mi alma
gemela. No voy a mentir, esta buenísimo, tiene unos ojos verdes rasgados y
grandes, con largas pestañas, son el tipo de ojos que te dejan paralizada sin
poder moverte, el primer momento en que fijo su mirada en mi..fue como…como si
millones de pinchazos me recorrieran el cuerpo, de los pies a la cabeza. Su pelo era negro
azabache, lo llevaba, y suele llevarlo siempre despeinado, como si acabara de
despertarse. A cualquier persona le quedaría mal, pero a él le hacía ver de una
forma…salvaje, acorde con su piel bronceada. Tenía una nariz larga y delgada,
pero que era disimulada por sus labios, eran gordos- no exageradamente – y rojos.
Era alto, 1’79, más que yo, cosa que no es muy difícil, dado que apenas mido 1’61.
Era delgado y un poco musculoso, más tarde me enteraría de que él en Italia
jugaba al rugby.
¿Sabéis
cual fue la gota que colmó el vaso?, la profesora le puso como mi compañero de
mesa, durante todo el curso. Congeniamos, era majo y con el paso del tiempo nos
hicimos mejores amigos. Yo ya estaba enamorada de él, pero no dije nada por
miedo al rechazo y las consecuencias que esta revelación podría acarrear a nuestra
amistad.
Angelo
vive con sus abuelos, ya que sus padres murieron unos meses antes de que nos conociéramos.
Mi padre, al que yo le llamo bruce, por su parecido con Bruce Willis, heredó
una casa en un pueblo pequeño cercano a Murcia. Vamos todos los veranos: Bruce,
mamá, Alba, Ariel y yo, pero este año
hemos invitado con nosotros a Angelo y a sus abuelos- Mª Anabela y Carlos-, a
pasar todo el mes de agosto con nosotros.
Bueno,
de vuelta al presente, estos flashbacks que tengo a veces me retrasan un
montón. Ahora que he terminado de ducharme, tengo que averiguar cómo voy a
quitarme estas ojeras, es lo que me faltaba…no tengo ya suficiente con mi piel
pálida y mis ojos color ámbar, claro que no, ahora tengo esas ojeras que me hacen
ver como un maldito zombi.
Mientras
me entretengo buscando el conjunto que ponerme y me peino, mi hermana menor,
Alba, que tiene actualmente 14 años, entra a mi habitación sin pedir permiso,
como siempre.
- - ¡
Martaaaaa!, ¡Angelo lleva un rato esperándote fuera!, más vale que te des prisa…-
ya está poniendo esa cara que pone cuando planea una jugarreta -…si no quieres
que me vaya yo con él, ya sabes que no me importaría.
No
me sorprende, siempre hace lo mismo, es una chica de 14 años con las hormonas
patas arriba y Angelo no es algo que puedas olvidar una vez le conoces.
- -Alba,
olvídate pequeñaja.- Me asomo a la ventana - ¡ Angy ya bajo!.
Horas
más tarde, una vez ya estamos en la playa, que queda a 15 minutos de casa. Llevamos
hablando como 1 hora o así. Es el momento. Se lo suelto
- -Angelo..tengo
que decirte algo… - le miro fijamente a los ojos, esperando que sobren las
palabras-.
- - Dime
Bells, soy todo oídos-Oh dios, me hipnotizan sus ojos-, sabes que puedes contármelo
todo, ¿qué ocurre?.
-Verás
Angy, yo te...
Me
paro , debido a que no me está prestando atención, sino a algo que está a mis
espaldas, en dirección al mar. Se ha
olvidado completamente de mí , porque se levanta y va hacia la orilla. Yo, como
no, le sigo a ver qué es la cosa que le acapara toda su atención y que es más
importante que yo.
Ahora
que nos acostumbramos a la luz de la luna, podemos vislumbrar mejor el montón
de..no sé que es, son miles de bultos, parecen rocas flotantes, todas ellas se
acercan a la orilla, arrastradas por la marea. Angy toca una de ellas con un
palo.
- -Bells,
¡Es un jodido cuerpo!, ¡todas estas cosas son personas!, vámonos de aquí , hay
que buscar ayuda.- Ahora estoy devolviendo, el día que voy a decirle a Angy lo
que siento y ocurre esto-.
- - No
puedo..me encuentro muy mal Angy, muy, pero que muy mal
Angy
debió de notar el miedo en mi voz, porque me cogió en brazos y me llevo conmigo
agarrada a su cuello. Lo último que recuerdo son los cientos de cuerpos en la
orilla de la playa, y las últimas palabras que nos dijimos Angy y yo.
- - Angy
yo…te quiero.-Él
me zarandea- Yo también te qui….¿pero qué cojones….?.-Recuerdo como nos caímos
al suelo lleno de arena, y el golpe que me di en la cabeza- ¿quién eres tú?
Se
oyen unos gritos , es Angy, me gustaría ayudarle y quiero gritarle, pero no
puedo, cada vez oigo menos, y me estoy ahogando en la oscuridad.
-¡Déjame!¡Bells!¡Aaah!¡Ayuda!.
Lo
último que vi al abrir un poco los ojos, fue a dos hombres llevándose a Angy.
Después,
junto con arcadas, alucinaciones y dolores por todo el cuerpo, todo se volvió
oscuro y me desmayé. Esa fue la última vez que estuve con él.
Y esto es todo por hoy. Mañana publicaré el Capítulo II . Espero que os haya gustado. Si te ha gustado, y quieres seguir la historia capítulo a capítulo, haz click en el enlace.
>>Un beso chic@s!





















